miércoles, 29 de noviembre de 2017

No fue lo que dijo la Luna

se dijo:
vive la vida,
siente, respira,
emociónate, lánzate
llena de amor y expectativas

no importa la consecuencia,
querer nunca fue sinónimo de afrenta.
impulsiva, pasional,
ingenua rebosante de
majaderías.

daba tanto que perdió
cualquier concepción
de lo que recibía,
tan solo anhelaba alejarse del
suplicio como las aves que migran.

se creía todo,
¿Qué mejor refugio que el de
una palabra bonita?
cálida nube que enturbia
el cielo.

ahora es diferente,
los silencios son solo proyecciones
de lo que ellos jamás dirían.
aguarda y espera, aunque poco.
el conejo blanco se impacienta.

necesita menos palabras.
más que la dejen sin ellas.
menos promesas sangrientas,
más estrellas boquiabiertas.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Una rosa es una flor

De repente solo
es esa fotografía de la
mesa del comedor.

un rostro familiar, pero más lejano
que las marchitas estrellas
que iluminan el firmamento.

apenas un vago recuerdo
que se disipa, veloz, con la niebla
del olvido.
tan distante que ya parece
formar parte de los aromas
de otra primaveras.

primaveras que jamás
volverán.

pero, ¿volveré
yo a ti?

cuando ya de nada sirve rezar.

cuando lo único que queda
es la llama de lo perdido.

cuando solo puedes
llorar, reír o lamentar.

cuando caminas entre montes
perdidos de sueños
color rubí y plata.

cuando las arrugas de tu mano
dibujaban las más sublimes estelas
en mis entrañas.

cuando tu poesía y amor
abrigaban más que la lumbre
del fuego celestial.

gran tesoro mío,
tu pasar ha labrado uno de
los mejores caminos.

seguiré las mareas de tus aguas,
porque, una rosa es una flor,
pero tú eras verdaderamente la más 
bonita y más hermosa.
AEE.

martes, 19 de septiembre de 2017

El juego del 100

en las noches oscuras
trato de escabullirme
junto a los Grandes.

es alentador, créeme,
ayuda a alejarse del continuo
suplicio mortal.

un océano en el cielo
que se derrama en la
profundidad de tus
ojos negros.

tus pupilas dilatándose.
a penas saben de la pena
de la Luna.

bella, firme,  alzándose
en el frío y lejano
horizonte.

fundiéndose en las duras
escamas de un
pájaro azul.

Hoy, tus labios se derriten
entre batutas de caoba
que jamás dirigieron
orquestas.

orquestas del silencio,
conocedoras del aullido
de la muerte eterna.

pero tú danzas porque
el juego nunca para.
es invencible.
Increíble.

los leones se apartan,
los toros se arrodillan
y tú sigues girando en
tu dulce armonía.

sintiéndote enorme y
sumamente pequeña.
caminando imponente
y descalza.

porque ya entiendes
cómo funciona.

es de esas noches
en las que todo es tan
negro que distingues mejor
la esperanza.

no huyas pequeña.
abre la boca y bebe
del seno de esta
pequeña chanza.

lunes, 7 de agosto de 2017

Moher

siempre hay una buena canción
para un insignificante  poema.

olas de coral que traen
sus más preciadas piedras
y cristales a una orilla que
gangrena.

orilla de males y suplicio,
donde los vientos rugen y despedazan
con bocanadas de tiempo.

y mientras tanto los paisajes girarán
en los marcos de ventanas que
permanecen oxidadas,
cerradas desde hace ya
tanto tiempo.

bailando entre nubes oscuras
que se desvanecen en
la noche del mar.

miércoles, 7 de junio de 2017

Un albatros colgado a mi columna

el albatros se carcajea
de mi pesadumbre y miedo a la
soledad.

dice que comprenderé
que hay cosas peores a las que
tendré que enfrentarme.

"El pozo de tu
ser debe ser insaciable"

le he preguntado por
la muerte,
me ha dicho que no
tiene sentido temerla.

que hay cosas peores a las que
tendré que enfrentarme.

"El pozo de tu
ser debe ser insaciable"

ahora lo tengo colgado
al cuello y creo que jamás
me devolverá la libertad.

La soledad de la luz

es una noche fría
de junio
y las sábanas blancas
rozan los dedos de mis pies
como la guadaña
que siempre me acompaña.

la ventana anuncia,
con su menguante
claro de luz,
la estrecha
franja de vida atrapada en
una oscuridad que
me gangrena.


penumbra infinita e
imperturbable.
eclipse de los
resquicios de aquella
Alma que flotaba en la
dulce ignorancia.

mis pies rozan las sábanas
con furor,  melancolía y
espanto cósmico.

y las sábanas se ciernen sobre mí,
mientras el claro de luz se apaga
Hasta disolverse en el Eterno
pavor que me amenaza.




domingo, 28 de mayo de 2017

Kentucky Avenue

Las gotas de lluvia
dibujan capilares
en una frágil ventana.

y hoy es de esos días
tristes y melancólicos
que tanto me hacen
resplandecer.

cierran esa herida
que los relojes hacen
sangrar.

sus manecillas
de marfil
incrustadas en mi frente,
en el fondo de mi ser.

hoy he danzado con la muerte
y he abierto mis puertas a los
más etéreos dioses
cósmicos.

han cantado su más dulce
melodía, pero
se han vuelto a marchar,
dejándome con ganas
de más.

no llaman a la puerta.

dibujan capilares de plata
en el frágil cristal de tu
alma.

capilares de tus entrañas,
risas y lágrimas.

y cuando llegan a la cúspide,
no necesitas respuestas.

las preguntas no sirven de nada
en el juego de los locos.

porque solo tratas de llegar al final
de Kentucky Avenue.




sábado, 6 de mayo de 2017

Hola Will, o quien quieras ser

Las personas están perdidas, ¿sabes Will? Venimos al mundo con una concepción muy clara de las cosas, y qué coño, es todo lo que hemos mamado y respirado. Pero viene el día, aquel en el que hasta la palabra persona suena rara, incierta, dudable. Ya ni siquiera sabes si estás vivo, muerto o ninguna de ambas. 

martes, 24 de enero de 2017

Inmesas órbitas de penumbra

me he cruzado
varias veces
con el tormentoso
caminar
de la vida.
eterna, inmensa
y tan
menguante.

¡Cuántas miradas
iracundas y sedientas
de sonidos de
caracolas!
¡Cuántas palabras
irascibles y sedientas
de ternura!

orbitando entre mentes
que estallan en
junglas salvajes
e imperecederas
que entonan cual mariquitas
el color rojo de la
existencia.

amor para la guerra,
sangre para el amor.

y donde dormitan
las ostentosas
marmotas de niebla,
ahí es donde debo estar.
Donde las sinuosas
luces juegan y bailan
etéreas, paralizando
hasta el más firme
corazón.

buscando, a mi pesar,
entre redes robustas,
la sangre derramada
que ha condenado a mi
alma a sucumbir
en la penumbra
colosal.