se dijo:
vive la vida,
siente, respira,
emociónate, lánzate
llena de amor y expectativas
no importa la consecuencia,
querer nunca fue sinónimo de afrenta.
impulsiva, pasional,
ingenua rebosante de
majaderías.
daba tanto que perdió
cualquier concepción
de lo que recibía,
tan solo anhelaba alejarse del
suplicio como las aves que migran.
se creía todo,
¿Qué mejor refugio que el de
una palabra bonita?
cálida nube que enturbia
el cielo.
ahora es diferente,
los silencios son solo proyecciones
de lo que ellos jamás dirían.
aguarda y espera, aunque poco.
el conejo blanco se impacienta.
necesita menos palabras.
más que la dejen sin ellas.
menos promesas sangrientas,
más estrellas boquiabiertas.