martes, 22 de junio de 2021

Cuarentena

 hago la cama solo 

para esconder tanta muerte

entre las sábanas. 

De dónde se sacan la fuerzas, señor, 

para zafarse uno de este terrible peso, 

de este vacío enorme que no llena

ni un miserable poema.

Prometí romper el cielo, 

pero no puedo ni con estas cuatro paredes

que se ciernen, más y más, 

sobre mi cuerpo. 

Máscara de la muerte amarilla

Me pediste un manto de estrellas,  
yo solo te traje una mortaja.
Aún me repudio,
aún me culpo día tras día
por no seguir buscando tu brillo, 
ese que se esconde entre tus ramas marchitas.
Enfermó tu memoria, y con ella,
olvidamos todos,
tu fuerza, tu increíble fuerza,
tu soplo de amor. 



lunes, 16 de marzo de 2020

El ruiseñor y la madrugada

Hoy he enterrado al pequeño ruiseñor.
La sangre me palpita en las sienes
como un puño de dolor.
Ya no canta el pajarillo,
la triste canción de niebla,
la melancolía del desamor;
sus plumas color diamante,
han perdido su belleza,
ahora gris cuaresma,
ayer azul feroz.

La tierra llena de escarcha,
ensucia mis manos y mi pulmón,
y un frío hedor de viento,
sacude las lágrimas hacia pueblos
blancos lejanos.
Ya no canta el pajarillo,
ya no bombea su canción,
ya no hay calor de vida,
ni frío ni dolor.

¡Dónde estás, ave de vientos y alegría!,
¡Dónde están las flores por las
que tanto corrías!

La mañana desnuda,
trae al mundo campanadas de muerte,
y un ataúd de huesos
apuñala al cielo
en su vientre.
Mientras, mis llantos desamparados
relucen como fríos cascabeles,
porque no enterré a un pajarillo,
sino al corazón desgarrado
de mi pecho, 
de mi suerte.

miércoles, 23 de enero de 2019

Todo lo que se volvió ciencia

antes de dormir,
cuando las olas de los pensamientos
vuelven hacia la mar,
y el corazón se abre y encoge
como una vela henchida
por el viento.
antes de dormir,
cuando el mundo gira
hacia atrás en su
tormento,
cuando los párpados caen
vencidos por el peso
del incesante marchar.
antes de dormir,
sueño,
sueño como un navegante
perdido en un bosque de
sal,
como un poeta sin refugio,
muerte ni hogar.
sueño con el universo marchito
y entero,
y me duermo.
antes de dormir,
con las olas de mis pensamientos,
con la respiración mecida
por los susurros
del viento.

martes, 20 de noviembre de 2018

Ojalá

ojalá cuando los lirios
caigan en su pesar y cuando
Los mares reverberen
hacia la colina y el pez de sal.
Ojalá cuando la soledad inunde
nuestras almas
tras el amor
tras la melancolía
tras el pesar
ojalá cuando las montañas
se alcen en su contra,
como gigantes con piedras
arrolladoras
Ojalá cuando las nubes caigan hacia arriba,
hacia el cielo del océano
y la ballena boreal
ojalá, y solo ojalá
recuerdes que dentro de mil mentiras
que dentro de mil sollozos,
que dentro de mil dudas,
hubo un te quiero
que fue imposible de ocultar,
que fue difícil de demostrar.

jueves, 1 de noviembre de 2018

El día en que llovieron santos

andamos caminos
perdidos de ríos
color plata.
cantamos nuestro, mas
solo es de uno,
mas solo es soledad.
camino desvencijado,
camino de estrellas y fuerza,
de marchar,
de alejarse y
caminar,
de no volver la vista atrás,
de no rezar más que por lo
perdido y jamás conseguido.
no es nuestro lo poco que consideramos
en posesión,
no son nuestras la libertad,
las estelas
ni los mares,
solo somos frases incrustadas
en lápidas de madera y sal,
el recuerdo de todos los caídos,
pilares de piedra crujida,
de piedra demacrada.
solo somos soledad,
soledad de pesares, de miedo,
de aullidos y engendros.
pero seguimos caminando,
seguimos hacia delante,
perdiendo de vista lo que un día
creímos
hogar.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

No fue lo que dijo la Luna

se dijo:
vive la vida,
siente, respira,
emociónate, lánzate
llena de amor y expectativas

no importa la consecuencia,
querer nunca fue sinónimo de afrenta.
impulsiva, pasional,
ingenua rebosante de
majaderías.

daba tanto que perdió
cualquier concepción
de lo que recibía,
tan solo anhelaba alejarse del
suplicio como las aves que migran.

se creía todo,
¿Qué mejor refugio que el de
una palabra bonita?
cálida nube que enturbia
el cielo.

ahora es diferente,
los silencios son solo proyecciones
de lo que ellos jamás dirían.
aguarda y espera, aunque poco.
el conejo blanco se impacienta.

necesita menos palabras.
más que la dejen sin ellas.
menos promesas sangrientas,
más estrellas boquiabiertas.