martes, 22 de junio de 2021

Cuarentena

 hago la cama solo 

para esconder tanta muerte

entre las sábanas. 

De dónde se sacan la fuerzas, señor, 

para zafarse uno de este terrible peso, 

de este vacío enorme que no llena

ni un miserable poema.

Prometí romper el cielo, 

pero no puedo ni con estas cuatro paredes

que se ciernen, más y más, 

sobre mi cuerpo. 

Máscara de la muerte amarilla

Me pediste un manto de estrellas,  
yo solo te traje una mortaja.
Aún me repudio,
aún me culpo día tras día
por no seguir buscando tu brillo, 
ese que se esconde entre tus ramas marchitas.
Enfermó tu memoria, y con ella,
olvidamos todos,
tu fuerza, tu increíble fuerza,
tu soplo de amor.