ayer me visitó un hueso,
y me dijo
que yo había crecido.
y yo me eché a llorar,
descubriendo que también
se derrama agua
de felicidad.
el hueso me secó
las lágrimas
y se fue hacia
el infinito del mar
sin mirar atrás.
y yo me eché a llorar,
descubriendo que también
se derrama agua
cuando la felicidad
se
va.
el hueso también lloró
debido a la
ida y venida
de esta gran
utopía.
Oh, felicidad,
encuentro con la muerte
en la vida,
con la vida
en la muerte.
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